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Importancia del control de temperaturas en el invernadero. Cómo conseguir una temperatura óptima en invierno.

Con la llegada del invierno, entramos en una fase del año delicada desde el punto de vista de los cultivos.

Temperatura, luz, humedad relativa, manejo del riego, aplicación de fertilizantes… Son factores que siempre debemos tener en cuenta, pero, ¿cuál es el factor más limitante en los periodos más fríos?

 

EL CLIMA Y LOS CAMBIOS DE TEMPERATURAS

Si observamos el comportamiento de la planta podemos decir que ahora mismo, el factor más limitante es la temperatura en el interior del invernadero.
Sin embargo, no se trata de las temperaturas máximas o mínimas, sino de la evolución de la temperatura en algunas horas específicas.

 

EVOLUCIÓN DE LAS TEMPERATURAS POR HORAS

Evolución Temperaturas Invernadero

En invernaderos planos o de raspa y amagado, es típico en esta época del año arrancar la jornada con la salida del sol (08:30h), con temperaturas que pueden rozar los 8ºC.

Conforme avanza la mañana (entre las 09:00h – 12h:00h) la temperatura en el interior del invernadero se eleva súbitamente, y dependiendo del tipo de plástico, blanqueos, etc. las temperaturas pueden ascender hasta los 35ºC.

A mediodía (entre las 12:00 – 15:00h), la temperatura del interior del invernadero se mantiene estable, y al inicio de la tarde (a partir de las 15:00h), la temperatura comienza paulatinamente a descender.

En la madrugada (entre las 04:00 – 07:00h), se observan los valores mínimos de temperatura, que suelen rozar los 5ºC o incluso menos con temporales y épocas de heladas.

 

¿QUÉ EFECTO TIENE EL INCREMENTO SÚBITO DE LAS TEMPERATURAS?

Estas subidas de temperaturas tan bruscas tienen como efecto un rápido descenso de la Humedad relativa y un incremento del Déficit de Presión del Vapor (DPV). El DPV sube hasta niveles peligrosos, donde la planta es incapaz de defenderse y transpirar toda el agua que demandan las hojas.

 

¿CUÁLES SON LOS RIESGOS O EFECTOS NOCIVOS PARA LA PLANTA?

Las consecuencias para los cultivos en esta situación van a depender siempre de la especie cultivada y sus resistencias. Por ejemplo, los cultivos de tomate normalmente responden mejor a esta situación como consecuencia de los injertos. El injerto ayuda a la planta a transpirar más y mejor, pero aun así y en términos generales, los efectos más nocivos que produce esta situación son dos:

  1. Asimilación de cloro en lugar de nitrógeno.
    Esto ocurre cuando la planta sufre estrés por las temperaturas. En una planta adulta, puede promover un envejecimiento prematuro, pero en plántula joven, como puede ser un cultivo de pepino para primavera, puede resultar letal. En este último caso, la plántula es incapaz de adaptarse correctamente, promoviendo amarilleos, y clorosis, que a menudo se confunde con carencias nutricionales, cuando lo que sobra realmente es calor y cloro.
  2. Envejecimiento prematuro de los cultivos.
    Se observa sobre todo a nivel de hoja, ya que la planta, al no poder adaptarse a la subida de temperatura, envía sobre potasio y sodio a la hoja. El potasio y el sodio se depositan en los estomas para hacer una barrera física con el objetivo de evitar el exceso de transpiración. Esto le produce al cultivo claros síntomas de envejecimiento a nivel de hoja, perdiendo la turgencia y por tanto la capacidad fotosintética de las mismas.
    Además, es muy típico, sobretodo en cultivos de tomate, la maduración de los frutos tomando un color anaranjado en lugar de rojo. Esto ocurre debido al menor tiempo para madurar los frutos en planta, la falta de potasio en fruto que se ha ido hacia las hojas, y la emisión de etileno como método de defensa natural de la planta ante el estrés.

 

¿CÓMO CONSEGUIR UNA TEMPERATURA ÓPTIMA EN EL INVERNADERO?

No existen una temperatura óptima para el interior del invernadero, pero lo ideal es controlar climáticamente que en franjas horarias de hora a hora la temperatura no suba más de 4ºC/hora.

Por otro lado, la luz es un factor muy importante en el desarrollo de la planta y los frutos. Dicho esto, intentaremos mantener los máximos niveles de radiación, pero sin que la temperatura se eleve peligrosamente.

Si la temperatura supera esos niveles durante 2 horas consecutivas empezaremos a observar estrés en las planta al cultivo y, en consecuencia, una acentuación de los procesos anteriormente descritos.

Por último, es recomendable usar ventanas, mejorar la ventilación y, si es necesario reducir algo la luz para controlar la temperatura, evitando así males mayores en la futura cosecha.