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Guía Completa de Riego y Luz para Cultivos Hidropónicos y en Suelo

Guía Completa de Riego y Luz para Cultivos Hidropónicos y en Suelo

En este artículo, exploramos cómo optimizar el riego mediante la adaptación de este a la luz incidente, mejorando así la eficiencia de tu cultivo (independientemente si se trata de un cultivo en hidropónico o en suelo).

La clave para una gestión eficaz del riego radica en la obtención de datos precisos sobre la luz. Por eso, para este ejemplo, visitamos la finca hidropónica de pepinos de uno de nuestros clientes, situada en Almería, donde tienen instalado un piranómetro dentro del invernadero para medir tanto la intensidad luminosa en vatios por metro cuadrado como la luz acumulada durante el día en vatio-hora por metro cuadrado. Esta información es vital para determinar la cantidad exacta de agua necesaria para el riego, aplicable tanto a sistemas hidropónicos como a cultivos en suelo.


Tabla de Contenidos

Optimizar el riego según la luz recibida dentro del invernadero y directamente en cabeza de plantas

La consulta de la estación meteorológica del cliente registró un total de 2495 Wh/m² en un día, una cifra que, gracias a las condiciones climáticas existentes, podemos esperar que se repita. Al aplicar un factor de corrección de 0,36, transformamos esta medida a 898,2 J/cm² de luz dentro del invernadero para el día anterior. 

En condiciones similares, un cultivo que se encuentra en la fase de engorde y maduración es necesario regar aproximadamente 2,5 ml/m² por cada J/cm² de luz recibida (esta variable dependerá de la fase del cultivo, la especie y la época del año. Pero, sobre todo, se elija la ratio que se elija, siempre irá referenciado a la luz incidente).

Esto significa que, para los 898,2 J/cm² de luz, se debe suministrar un total de 2,24 litros por metro cuadrado al día, considerando el acumulado de luz del día completo. 

Por tanto: 898,2J/cm2/día*2,5ml/m2= 2245,5ml/m2/día 

Como tenemos un marco de plantación de 1,74 goteros (de 3 litros/hora de caudal): 2245,5/1,74= 1290,5 ml/gotero/día 

Y si en 60 min tendremos 3000cc para calcular el tiempo de riego por gotero, aplicamos la regla de tres para que nos de: 

(1290,5*60)/3000= 25,8 min (redondeando 26 min/día) 

LUZxLIRTROS m2 = Riego en l/m2 al día  

Este dato, al ser distribuido según el marco de plantación y los goteros disponibles, se traduce en 1290 ml (o cm³) por gotero al día.  

Por tanto: Riego en l/m2 al día/Marco de plantación/goteros = Obtendremos ml o cm cúbicos/gotero /día 

 El cálculo de la duración del riego se basa en la capacidad del gotero, que es de 3 litros por hora. Por lo tanto, para administrar los 1290 ml necesarios, se requieren aproximadamente 25,8 minutos de riego por día 

(ml o cm cúbicos/gotero/día x 60Min)/ GOTEROS = MIN RIEGO POR DÍA 

De esta forma nos aseguramos de que cada metro cuadrado del cultivo reciba la cantidad de agua óptima de 2,5 ml por cada J/cm² de luz. 

Con estas sencillas pero efectivas cuentas, es posible asegurar que los cultivos reciban la cantidad de agua justa, ni más ni menos, lo que resulta en una optimización del riego ajustada a la luz incidente. 

Colocación de la sonda de luz de las estaciones de meteo para una buena medición de la luz en el cultivo

La correcta ubicación de la sonda de luz en las estaciones meteorológicas es un factor determinante para una medición precisa de la luz en los cultivos, lo cual es esencial para ajustar adecuadamente el riego. En el punto anterior destacamos cómo la cantidad de mililitros de agua por metro cuadrado a regar se vincula directamente con la luz en J/cm² recibida, o luz acumulada del día, y por esta razón resulta crucial ubicar correctamente el sensor de luz. 

2.1 ¿Dónde es mejor ubicar la estación de meteo para una buena medición en el cultivo?

La mejor ubicación siempre será dentro del invernadero y, en particular, bajo la cubierta o pantalla plástica. Esta posición permite obtener mediciones exactas de la luz incidente, especialmente en la porción final de la planta, ofreciendo una representación precisa de la situación lumínica real en el cultivo.  

Sin embargo, surge la pregunta de si es posible situar el sensor de luz fuera del invernadero, dado que algunas estaciones meteorológicas optan por esta configuración. Aunque esta colocación es factible, exige comparar la intensidad lumínica dentro y fuera del invernadero, utilizando para ello un medidor portátil que determine las pérdidas lumínicas (oscilando comúnmente entre un 35 y un 60% debido a la opacidad del plástico, incluso cuando se mantiene limpio). 

Por lo tanto, la ubicación interna del sensor se vuelve más beneficiosa, no solo para captar la intensidad lumínica real que alcanza a las plantas sino también porque la cantidad de agua necesaria por metro cuadrado, en función de la luz acumulada durante el día, puede variar según el estado del cultivo.  

Estación meteorológica con sonda de luz dentro del invernadero, para mediciones precisas de la luz incidente                            Estación meteorológica con sonda de luz dentro del invernadero y bajo la cubierta plástica para mediciones precisas de la luz incidente

 

Comparación de conductividad del sustrato vs conductividad del gotero para asegurar que la estrategia de riego es correcta

Un aspecto clave para verificar si la estrategia de riego es la adecuada, es comparar la conductividad del sustrato y la conductividad del agua suministrada por el gotero. Para ello, será necesario realizar mediciones precisas en momentos óptimos, como lo es a mitad del día o después de haber realizado varios riegos. 

Para el ejemplo que mencionamos, hicimos diez lecturas que arrojaron una conductividad media de 2,49 dS/m, una humedad promedio de 72,5% y una temperatura media de 23,5°C, con una variabilidad basada en diez muestras (n=10).  

Estos datos revelaron que la conductividad en el sustrato era de 2,49, muy cercana a la conductividad del agua de riego, que se situó en torno a los 2,4 dS/m. Esta mínima diferencia entre las conductividades del sustrato y del gotero, inferior a 0,1 dS/m, indica una gestión óptima del riego. 

Al mantener las diferencias de conductividad entre el gotero y el sustrato a niveles mínimos, nos estamos asegurando de que el cultivo recibe la cantidad de agua adecuada para su desarrollo óptimo.  

 

Relación CE Tabla vs CE Goteros vs CE Drenajes al centro del día con objetivo de drenaje conseguido

Finalmente, y para terminar de verificar si se está realizando esta gestión óptima del riego, se recomienda analizar la conductividad eléctrica en diferentes puntos del sistema de riego al centro del día, momento en el cual ya se ha conseguido el objetivo de drenaje establecido.  

Volviendo a nuestro ejemplo, hemos llevado a cabo una comparativa entre la CE en la tabla de riego, en el agua de los goteros y en el agua de drenaje acumulada. 

La CE en la tabla de riego se presentaba sorprendentemente baja, sin alcanzar siquiera un valor de 2 dS/m, cuando lo habitual es de 2, 2.2, o 2.3 dS/m conforme a los parámetros establecidos para los goteros. Por otro lado, la conductividad del agua de drenaje, era aproximadamente igual a la de la tabla, situándose entre 1.8 y 1.9 dS/m.  

En esta comparación, observamos los siguientes valores: CE en goteros de 2.2 dS/m, CE en tabla de 1.9 dS/m y CE en drenaje también de 1.9 dS/m.  

Estos resultados sugieren que, entre el día anterior y el actual, el drenaje ha superado las expectativas, con una disminución significativa de la conductividad eléctrica al centro del día, incluso por debajo de la conductividad esperada para los goteros. 

Lo que indica que el volumen de agua aplicado podría estar siendo excesivo y es el momento de reducir el volumen de riego sin comprometer el suministro de nutrientes al cultivo. 

Este sería un ejemplo práctico de cómo se comporta la conductividad del drenaje a lo largo de la jornada de riego en un cultivo:  

Gráfica que muestra la Relación CE Tabla vs CE Goteros vs CE Drenajes en un cultivo

En la primera gráfica se muestra la evolución de la humedad en el sustrato (línea azul), la conductividad eléctrica de drenaje (línea roja) y la conductividad eléctrica del sustrato (línea punteada naranja).  

En el gráfico inferior, se ve en detalle la evolución temporal de la conductividad de drenaje (línea morada), con respecto a la conductividad de la bolsa de cultivo y la conductividad del agua de riego.  

¿Cómo corregir problemas de la conductividad en mi cultivo derivados de un exceso o escasez de riego o de un mal manejo de la conductividad eléctrica en bolsa de cultivo?

Si detectas un exceso o escasez de la conductividad en tu cultivo, la mejor solución es la aplicación de calcios y correctores salinos. Estos productos trabajan desplazando los iones de sodio y potasio acumulados, facilitando la reducción de la conductividad y mejorando la disponibilidad de nutrientes para las plantas.  

La utilización de productos como FICOSAL y FICOREM han mostrado su gran efectividad para corregir rápidamente este tipo de problemas en hidropónico y suelo. Por otro lado, FICOHÚMICOS26, FICOPROHCG, son muy buenas soluciones, específicas para cultivo en suelo.   

Autor: Antonio Alba, Ingeniero agrícola y Director técnico en Grupo Fico.