El Déficit de Presión de Vapor (DPV) es uno de los grandes motores que hace que nuestras plantas funcionen correctamente en todo momento. Se podría decir que es la llave que desencadena la actividad de la planta, y su importancia solo es superada por la influencia de la luz en los cultivos.
Pero, ¿qué significa exactamente este concepto y de dónde surge?
Tabla de Contenidos
¿Qué forma el DPV y cómo surge este concepto?
El DPV se desglosa a partir de la conocida Presión de Vapor (PV).
Pero, ¿qué es la PV?
“Presión ejercida por el vapor de un líquido (o sólido) cuando está en equilibrio con su fase líquida (o sólida) en un sistema cerrado a una temperatura específica.”
Por mucho que repitamos esta definición, el concepto sigue resultando bastante antiintuitivo… De ahí que se añadiera la “D” de Déficit, transformándolo en un valor mucho más comprensible, ya que expresa una diferencia entre presiones. Así, obtenemos una variable que podemos medir y aplicar a nuestras decisiones de manejo.
¿Qué es exactamente el DPV?

El DPV representa la diferencia entre la cantidad de vapor de agua que el aire puede contener cuando está saturado (a una temperatura concreta) y la cantidad real de vapor de agua presente en el aire. En otras palabras: mide cuánta “capacidad de transpirar” tiene la planta antes de entrar en estrés por exceso de pérdida de agua.
¿De qué depende el DPV?
El DPV depende de tres factores fundamentales:
- Humedad relativa (HR%)
- Temperatura ambiente
- Temperatura de la hoja: ¡Ojo con el punto 3! La temperatura de la hoja tiene implicaciones más importantes de lo que parece. La diferencia entre la temperatura de la hoja y la del ambiente nos indica que la planta actúa como una auténtica máquina termodinámica que cumple con la Ley de la Conservación de la Energía (aunque esto daría para otro artículo).
La humedad relativa (HR%)
La HR%, como la PV, es otro concepto que en teoría resulta abstracto y poco intuitivo. En la práctica, es la diferencia entre la máxima cantidad de humedad que el aire puede contener a una temperatura determinada y la humedad real presente en el aire en ese momento. Es decir, otra diferencia, pero medible.

Rangos del DPV: mínimos, máximos y óptimos
Con estos conceptos podemos calcular el DPV y establecer rangos de referencia para los cultivos, medidos en kilopascales (kPa):
🔹 Mínimo: A partir de 0,4 kPa, la planta empieza a mostrar actividad estomática.
🔹 Máximo: Hasta 2,7 kPa para la mayoría de hortícolas. Sin embargo, a estos niveles, la eficiencia fotosintética ya puede haber caído al 50 %.
🔹 Óptimo: Entre 0,8 y 1,6 kPa, siempre que haya luz suficiente. En este rango, la planta puede realizar la fotosíntesis a pleno rendimiento, al 100 % de su capacidad.

¿Por qué mantener la DPV estable mejora la productividad?
Estudios recientes (como este paper) han demostrado que reducir las fluctuaciones diarias del DPV mejora significativamente la productividad de la planta.
Mantener el DPV dentro de un rango estable durante el día ayuda a que los estomas permanezcan abiertos más tiempo. Esto favorece una mayor conductancia estomática y una fotosíntesis más eficiente y sostenida.
Por el contrario, cuando el DPV varía bruscamente a lo largo de la jornada, las plantas cierran sus estomas para protegerse, lo que reduce la transpiración y la fotosíntesis.
¿Cómo ayudar a las plantas en condiciones de DPV alto?
Cuando el DPV en cultivos alcanza valores elevados, la planta entra en estrés para evitar perder demasiada agua. Aquí es donde entran en juego productos específicos que ayudan a mitigar los efectos y mantener la actividad fisiológica de la planta.
Productos para mejorar la apertura estomática
FICO NUTRON 40 y FICO AMIN 24:
Ambos contienen un alto porcentaje de aminoácidos libres que favorecen la apertura estomática. De esta forma, los estomas permanecen abiertos durante más tiempo, mejorando la transpiración y la fotosíntesis incluso en condiciones adversas. Estos productos funcionan como un auténtico “turbo” para la planta, ayudando a mantener la turgencia celular y el flujo de agua.

Productos para fortalecer las raíces
FICO NOVO y FICO ENERGY:
Aumentan la capacidad del sistema radicular para absorber agua, incluso bajo estrés hídrico. Gracias a sus aminoácidos estructurales precursores de auxinas, fortalecen los pelos secundarios y los filamentos absorbentes, actuando sobre los ápices de las raíces —donde la permeabilidad es mayor— para mantenerlos abiertos más tiempo. Así, la planta se mantiene hidratada y con mayor facilidad para captar agua y nutrientes, asegurando tejidos hidratados y vasos vasculares llenos.

Conclusión
Sabiendo qué es el déficit de presión de vapor, de qué depende y por qué es tan importante controlarlo, es primordial tomar acción y medir de forma rigurosa la DPV en los invernaderos para mantener constantes niveles de DPV óptimos y actuar con rapidez cuando aparezcan niveles de DPV altos, utilizando productos como FICO NUTRON 40, FICO AMIN 24, FICO NOVO y FICO ENERGY.
Consulta con nosotros para saber qué combinación de productos se adapta mejor a tus cultivos y asegúrate de que tu producción siga rindiendo al máximo.
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